Compostar es transformar tus residuos orgánicos en vida. Con tu compostera podés reducirlos hasta un tercio y obtener un abono natural y nutritivo para tus plantas y huerta. Cada hogar que composta evita que 300 kg de residuos terminen en la basura por año.
Húmedos (residuos de cocina):
Secos (estructurantes):
👉 La mezcla ideal es 50% húmedos + 50% secos. Los secos dan estructura, aire y evitan olores.
No compostar: carnes, lácteos, grasas, colillas, plásticos, metales, vidrios, químicos ni excrementos de mascotas.
Primeros pasos:
📌 Consejo Rama: cuanto más chicos cortes los residuos, más rápido se descomponen y más capacidad rinde tu compostera.
Usamos la especie Eisenia foetida (lombriz roja californiana). Consumen su peso diario y producen lombricompuesto.
Cuando empezás un módulo nuevo, las lombrices suben solas por los orificios. Podés acelerar el proceso con la Red Rescatadora, colocando alimento fresco arriba.
El proceso genera un líquido oscuro: el lixiviado. Abrí la canilla, recolectalo y diluilo en 1 parte de lixiviado + 10 partes de agua.
👉 Es un fertilizante natural para todas tus plantas.
El compost está listo cuando:
Podés tamizarlo: el compost fino va a las plantas y los restos más grandes vuelven a la compostera para seguir su ciclo.
Compostar no es solo un hábito individual: es un acto colectivo. Con tu compra ayudás a que sigamos creando Composteras Comunitarias y multiplicando el cambio en más hogares y barrios.
Compostar es volver al origen.